
¡Tu abuelita no te va a creer! 🤔
Desde siempre, los secretos y saberes de ola cocina se han heredado de generación en generación; sin embargo, ahora con la época del Internet hay muchos datos que puedes encontrar sin necesidad de haberlos heredado.
Por ello, ahora podemos saber que tan efectivos son los mitos de la cocina que nos han enseñado desde siempre. Aquí te dejamos algunas verdades.
Mezclar vinagre con soda para hacer la masa esponjosa
Para que la soda actúe como un polvo de hornear, necesita un ambiente ácido, sin embargo el vinagre no es ideal pues como resultado de la reacción, se libera dióxido de carbono que, se evapora antes de entrar en la masa. Sería mejor usar como ácido crema agria o jugo de limón.

Para quitar la suciedad de una cacerola hay que hervir en ella una solución salina
El consejo de agregar agua y sal en las cacerolas quemadas y luego ponerlas a hervir no es muy útil pues esta mezcla de sal es dañina para el acero inoxidable. Lo que puede funcionar es remojar el sartén en agua tibia, dejarlo así toda la noche, y por la mañana se limpiará mucho más fácilmente.

Para cortar una cebolla sin llorar hay que mojarlo en agua fría
Si no habías escuchado este consejo, es mejo que tomes nota pues se aconseja cortar las cebollas con un cuchillo húmedo, mojándolo periódicamente; sin embargo, la función de este truco varía según la sensibilidad de tus ojos.

Para que los aguacates no se pongan negros hay que guardarlos con una cebolla
Muchas personas saben que si la mitad de un aguacate se deja en el refrigerador más no sea por un día, comienza a ponerse negro rápidamente. Para evitarlo, algunos cocineros aconsejan almacenar el aguacate junto con una rebanada de cebolla.

La realidad es que es probable que el aguacate absorba el olor de la cebolla y al final no va a funcionar.
Para limpiar las papas después de cocerlas hay que dejarlas durante un par de minutos en agua helada
Para facilitar el procedimiento de pelar papas existe el siguiente método: las papas hervidas se sumergen en agua helada durante un par de minutos y luego se pelan. Y funciona bien: las papas se enfrían rápido y, gracias al agua, la cáscara se limpia sin problemas.